Articulación temporomandibular y su abordaje

El trastorno temporomandibular es un conjunto de alteraciones relacionadas con la musculatura masticatoria, la articulación temporomandibular (ATM) y las estructuras asociadas a esta. Los síntomas y signos más frecuentes dentro de esta disfunción son: dolor, limitación del rango de movimiento, bloqueo articular y ruidos en la articulación. Además, es común encontrar dolor de cabeza, dolor cervical y mareos relacionados.

Es importante saber que los trastornos temporomandibulares no solo incluyen la ATM y sus tejidos blandos relacionados (menisco, cápsula y ligamentos), sino que abarca toda la musculatura masticatoria, musculatura facial y de la lengua, las vértebras cervicales altas, hueso hioides, los dientes, las glándulas salivares y el sistema nervioso y vascular. Además, tiene relación directa con el sistema digestivo, fonador, respiratorio y de expresión facial, indispensables para la vida del ser humano.

El dolor en la región temporomandibular se da principalmente en adultos jóvenes y de mediana edad, siendo dos veces más común en mujeres que en hombres. Se ha observado que el 25 % de la población total puede sufrir este tipo de trastorno, por lo cual, es importante un diagnóstico temprano y un abordaje multidisciplinar. Todo esto se puede generar por factores predisponentes como las alteraciones estructurales y el estrés; factores precipitantes como un traumatismo directo, fracturas mandibulares y bruxismo; y/o factores perpetuantes como la patología de la columna cervical.

Existe una gran variabilidad en el abordaje de los trastornos temporomandibulares. A nivel farmacológico, y siempre prescrito por un profesional médico, podemos hacer uso de antiinflamatorios y relajantes musculares. Por otro lado, es muy común el uso de férula de descarga para, entre otras funciones, evitar un daño extremo en nuestra dentadura. A nivel médico, está muy extendido el uso de la artroscopia como técnica quirúrgica, donde se pueden realizar lavados articulares, inyección de plasma, ácido hialurónico o recolocación meniscal. La fisioterapia cada vez está más valorada dentro de este ámbito médico, ya que se pueden abordar a pacientes que tengan tanto dolor como alteraciones de la movilidad. También es común realizar tratamientos a pacientes postquirúrgicos, oncológicos, bruxistas o solo un tratamiento de prevención. Por último, es importante siempre tener en cuenta el papel de los psicólogos dentro de esta patología, ya que se ha observado una relación directa con alteraciones psicológicas como depresión y ansiedad entre otras.

Dentro del ámbito de la fisioterapia, son varias las técnicas utilizadas para el tratamiento de la ATM:

  • Terapia manual
  • Ejercicio terapéutico
  • Punción seca
  • Movilización neural
  • Correcciones posturales
  • Educación terapéutica
  • etc

Una buena valoración en fisioterapia es indispensable para realizar un correcto tratamiento enfocado en la patología del paciente. A parte de conocer la afectación de las diferentes estructuras que componen la articulación, es necesario conocer los diversos factores psicológicos que están influyendo en el dolor del paciente. Un enfoque biopsicosocial es necesario para el tratamiento de estos trastornos temporomandibulares. Otro punto importante que debe asumir el fisioterapeuta es enseñar al paciente diversas herramientas para el autotratamiento, como una tabla de ejercicios específicos o técnicas que el sujeto pueda autoadministrarse para así controlar sus propios síntomas.

En resumen, los trastornos temporomandibulares es un conjunto de síntomas y signos donde es necesario un abordaje multidisciplinar para su diagnóstico y tratamiento. La fisioterapia es una rama sanitaria cada vez más extendida para el abordaje de este tipo de patologías.  

Escrito por: Lucía de la Puente