Historia

El Hospital de la Venerable Orden Tercera de San Francisco es el más antiguo en funcionamiento de Madrid, habiéndose celebrado ya el III Centenario de su Fundación.

Para conocer bien el Hospital es necesario remontarse a la siguiente reseña histórica:

En el año 1221 nuestro Seráfico Padre San Francisco de Asís predicaba la “penitencia” por Italia.

Después de haberlo hecho en la Villa de Caneiro del Valle de Espoleto, concurrió a su presencia mucha gente, de toda clase y condición y le pedían con verdadera insistencia y lágrimas les recibiese en su compañía, para dedicarse a la penitencia y retiro del mundo.

El Santo Padre Francisco, viendo que estaban resueltos a seguirle, con el fin de sosegarlos y mantenerlos en su fervor, les dijo que todos podían salvarse sin dejar su trabajo, familia y casa y que, en su momento, les daría una forma de vida con la que cada uno en su estado, podría alcanzar sus deseos, haciendo verdadera penitencia de sus culpas.

Guiado de superior impulso compuso la “Regla” que habían de observar. El primero que recibió el hábito de su “Tercera Orden”, fue el matrimonio formado por el beato Luquesio y la Venerable Bonna.

Este, al parecer, fue el principio de la Venerable Orden Tercera de Penitencia, según lo describen historiadores y biógrafos de la Orden Franciscana.

La V.O.T. penetró en todos los reinos del mundo. Entre sus miembros han figurado Pontífices, Cardenales, Arzobispos, Obispos, Reyes, Príncipes, Aristócratas y gente de humilde condición y clase.

En Madrid se estableció desde tiempo inmemorial, se cree que data desde que San Francisco estuvo en esta Villa, ya que generalmente, al lado de una residencia de Primera Orden, surgía la asociación de hermanos franciscanos seglares.

Tenemos constancia de su actividad en el valioso archivo que esta Orden posee en el hospital, y en 1609 comienzan los libros de actas de sus Consejos.

Hay miles de Franciscanos Seglares de la sociedad de Madrid tales como Lope de Vega, Calderón de la Barca, Francisco de Quevedo, Miguel de Cervantes, etc.

Los hermanos de aquellos años, no se contentaron con ayudarse en sus tribulaciones, que eran muchas, tanto espirituales como corporales, sino que hicieron y dieron remedio al dolor y a la enfermedad, no solo de cuantos hermanos lo necesitaran, sino de todos los que a ellos acudían de la Villa de Madrid, y a decir de los testimonios, fueron muy audaces en la empresa, ya que una asociación de tan escasas finanzas fuera capaz de construir obras de tan notable consideración.

Una de las obras ha sido el hospital. El consejo o Discretorio de la Fraternidad, en su sesión ordinaria del 14 de Septiembre de 1678 acordó la construcción de una enfermería para curar a los hermanos pobres que forman la Fraternidad. Por lo tanto este proyecto se comenzó tras haber recibido el 30 de Septiembre de 1673 la conformidad de parte del Rey Carlos II según consta en el Archivo General de Simancas.

En el archivo de esta Fraternidad se conservan cada una de las escrituras de terrenos para la construcción del hospital, que dio comienzo el año 1679 para concluir el 1697 con un coste de 624.000 reales y sus constructores fueron Luis Román y sus hijos Diego y Matías además de Marcos López y Bartolomé Hurtado. El lugar elegido fue el solar de las casas del afamado Don Gil Imón de la Mota en las proximidades de la calle de San Bernabé.

En el año 1865 se efectuaron modificaciones, que afectaron a la zona este del edificio, obra del arquitecto José María Guallart.

El edificio se construyó en torno a un patio central, que da luminosidad a las tres plantas, con las que además del sótano, cuenta este hospital.

Desde un principio se habilitaron salas para el alojamiento de los enfermos, 8 en total que albergaban hasta 200 camas. Cada una de las salas estaba dedicada a un santo relacionado con la Orden Franciscana.

Este hospital fue pionero en el tratamiento de la tuberculosis en España para lo cual se construyó un pabellón especial gracias a las ayudas de Doña Lorenza de Cárdenas. Con posterioridad este centro se ha distinguido en ser de los primeros en radioterapia.

A lo largo de muchos años el quirófano del hospital fue uno de los mejores de Madrid.

La Farmacia es una verdadera joya, por su amplitud y luminosidad, con un botamen antiguo de extraordinario mérito.

Los médicos también lo fueron y lo son verdaderas celebridades en sus especialidades formando también a numerosos estudiantes de medicina.

Las enfermeras, en un principio fueron hermanas de la Orden Franciscana Seglar, en estado de viudas. Posteriormente fueron sustituidas por las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul. A partir del año 1919 se incorporaron al centro las actuales hermanas Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor.

Durante su historia, el Hospital se ha visto afectado por varios acontecimientos como la Guerra de la Independencia. Durante este episodio, en el centro se trataron heridos franceses y españoles. Por otro lado los Consejos se celebraban en casas particulares debido a una expresa prohibición gubernamental. Durante esta época desaparecieron el cuadro de Cabezalero que actualmente cuelga en la Capilla, ya que se lo había llevado un general francés y el gran Crucifijo que actualmente se encuentra ubicada a los pues de la iglesia y que fuera donado por el escultor José Lopez en el año 1782.

La Guerra Civil Española del 36 fue quizás la que más marcó al hospital. Los bienes de la VOT fueron confiscados en nombre de la Agrupación Socialista Madrileña y su personal instado a abandonar el edificio. Se cambió el nombre del centro por el de “Hospital Municipal de Cirugía”.

El 8 de Noviembre de 1936, oficiales de la Columna de Durruti y por órden de Federica Montseni, trasladan parte de este centro al Hotel Ritz.

El 12 del mismo mes, ante la proximidad de las tropas nacionales, es trasladado el Hospital en pleno al pueblo de Arganda y el 13 de Febrero de 1937 a Loeches.

A pesar de todos estos traslados y gracias a la vigilancia y entrega de varios médicos que ejercieron durante la guerra civil en este hospital, se conservan la casi totalidad de objetos artísticos y sagrados que esta Venerable Orden Tercera posee a lo largo de su historia en la Villa de Madrid.

Se desconoce la fecha de regreso a este edificio debido a que en el archivo desparecieron libros de actas y documentos relacionados con estos hechos.

En los años 50 comienza la transformación del Hospital con la apertura de consultas externas y la construcción de habitaciones individuales. Dicha transformación culmina con la construcción de un aparcamiento subterráneo y de las nuevas consultas, que se concretarán antes del primer semestre de 2012; habiendo pasado por actuaciones de especial envergadura en la nueva zona quirúrgica, en la Unidad de Rehabilitación, en Diagnóstico por Imagen, en las instalaciones de Laboratorio, en cocina y servicios generales, con la creación de la Unidad de Larga Estancia (Hogar Franciscano) y con la profunda remodelación de la planta de hospitalización, así como una completa rehabilitación de nuestro edificio, de suerte que un edificio histórico-artístico del siglo XVII alberga un Hospital del siglo XXI.

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